La Casa Blanca anunció más cambios en las restricciones para viajeros internacionales que busquen ingresar a los Estados Unidos. A partir de este 12 de junio, los pasajeros ya no requerirán de una prueba negativa de COVID-19 para poder ingresar a territorio norteamericano.

El requerimiento de un test negativo de coronavirus se estableció en enero de 2021. Esta había funcionado como una de las principales medidas para prevenir el contagio en los aeropuertos y viajes internacionales. Inicialmente se pedía a los viajeros que la prueba debía realizarse en un plazo máximo de 72 horas antes de abordar un avión.

Para diciembre de 2021, la medida tuvo que cambiar. La aparición de la variante ómicron forzó al presidente Joe Biden a aumentar la rigurosidad de la norma y se solicitaba a aquellos que deseaban entrar a Estados Unidos realizarse una prueba 24 horas antes del abordaje.

Según los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés), la normativa será evaluada durante los próximos 90 días para medir el éxito de la misma. Tras este período de tiempo, las autoridades deberán decidir si es necesario volver a implementar la prueba de COVID-19 como un requisito de entrada al país.

El cambio en la normativa habría sido impulsado por el sector turístico y las aerolíneas norteamericanas. Según dio a conocer CNN, estos gremios llevan meses presionando a las autoridades para eliminar las restricciones por COVID-19.

La normativa que sigue vigente es contar con un carnet de vacunación. Todos los viajeros deben contar con esquema completo de la vacuna contra el coronavirus para poder ingresar a territorio estadounidense. Además, las CDC cuentan con un listado de vacunas aprobadas por el gobierno, por lo que vacunas como la Sputnik V que no tiene apoyo por parte de la comunidad internacional, no funcionará para realizar un viaje a Estados Unidos.

¿Crees que los países centroamericanos deban cambiar sus normas y restricciones también?

Leave a Reply